Catching Elephant is a theme by Andy Taylor
A lo mejor ustedes no lo saben, pero al violonchelo lo llaman la voz humana, porque es el instrumento que más se parece a lo que nos decimos. El arco se fabrica con crines de caballo y aún les cuento más: hay un tipo de caballo que se cría solamente para usar sus crines en la fabricación de arcos de violonchelo.
Sus intérpretes más famosos tienen nombres tan bonitos como Mstislav Rostropovich, Luigi Boccherini o Jacqueline Du Pré. Las chicas no podían tocarlo, porque se ve que la postura, con las piernas separadas y el violonchelo ahí, en la puerta de la vida, era indecente. Algunas lo tocaban de lado, en lo que viene siendo el equivalente de montar a caballo a mujeriegas. En el siglo XX ya lo tocaba todo Cristo, pero la imagen de una señorita con un violonchelo entre las piernas sigue siendo de lo más sugerente.
Las cosas que puede uno hacerle al violonchelo llevan también unos nombres de lo más sexy: todos ustedes conocerán el stacatto, pero es que también hay algo llamado sul ponticello, que ya hace cosquillas en los oídos cuando uno lo dice en voz alta, y que significa sobre el puente. ¿Y qué me dicen del glissando, que es resbalado, deslizado, o del vibrato? Wow.
Por si todo eso fuera poco, les digo que el violonchelo tiene parientes ilustres, como la viola d’amore o la viola pomposa, y que ese señor de ahí arriba es Vedran Smailovic, chelista bosnio, tocando en las ruinas de la biblioteca de Sarajevo. La foto se la hizo Mijail Yevstáfiev.
¿Quieren escuchar la voz humana? Busquen algo de Anner Bylsma, que toca el violonchelo barroco, y ya me contarán.
más: Peter Gregson...Zoë Keating. Maravillosérrimos cellistas ambos. lectorconstante: